Nueva Zelanda

Auckland
 

Después de cuatro días de completo relax en Fiji, donde no nos movimos de la playa del hotel, llegamos a Auckand a las 13h y tardamos una hora en pasar uno de los controles de aeropuerto más exhaustivos que hemos visto. Se trataba del control biológico, en cual revisan que no lleves comida, animalesy cualquier material que haya estado en contacto con la naturaleza en otros países, lo que incluye zapatos, material de acampada, etc. A nosotros nos requisaron la tienda para revisarla y nos la devolvieron 15min después. Al terminar el control compramos algo para comer en un sushi take away y cogimos el bus que lleva al centro de Auckland por 18NZD por persona. El trayecto dura una hora pero el wifi del bus ameniza el viaje. Al llegar al centro de la ciudad fuimos en busca de hostal, esta vez no habíamos tenido suerte con Couchsurfing. en booking habíamos visto uno con buenas opiniones por 11NZD por persona y noche. Para ser Auckland era un buen precio, así que nos dirigimos a Metro Backpackers, justo al lado de la torre Sky Tower. Al llegar nos dijeron que el precio en realidad era de 15NZD y que el precio de booking estaba mal, al entrar de nuevo en booking ya había cambiado el precio a 15NZD, así que no tuvimos otra opción. El. Hostel es céntrico, está limpio, tiene cocina y wifi (que por las noches no funciona muy bien, aunque al menos estaba incluido en el precio ya que otros sitios lo cobran a parte). La habitación que nos dieron era compartida con otras 6 personas, no tenía ventana y olía un poco a pies, pero el resto estaba bien. Eran las 16h y estábamos bastante cansados ya que la noche anterior dormimos en el aeropuerto de FIji para ahorrar una noche de hostel (bastante caros en Fiji). Hicimos una siesta hasta las 17.30 y al despertar vinos que teníamos un mensaje de Couchsurfing, una chica nos había aceptado para dormir el su piso los dos días siguientes. Con la alegría de haber encontrado alojamiento fuimos al super a comprar, nos duchamos y cenamos. Durante la cena conocimos a dos chicos Uruguayos que habían vivido durante dos años en el sur, en Queenstown. Después de trabajar dos años ahora se iban a viajar por el Sudeste asiático y en verano iban a Rusia para ver el mundial, esa noche hacían el sorteo para ver los partidos y estaban nerviosos por si podían conseguir entradas. Al día siguiente su cara de resaca dejaba claro que consiguieron entradas.

Después de dormir en el aeropuerto agradecimos poder dormir en un colchón. Hicimos el checkout y dejamos las mochilas en el hostel ya que hasta las 18h no íbamos al Couchsurfing. Este día lo dedicamos a andar y andar por 

Una de las cosas que nos sorprendieron de Auckland, a parte de que creíamos que era más grande, fue la cantidad e cafés que hay, ¡todos preciosos! Daban ganas de parar en todos.

A las 14h nos paramos en Albert Park para comer el tupir de pasta que habíamos preparado, es un parque tranquilo y bonito en el que descansar. Nos sorprendió ver una estatua conmemorando a la reina de Inglaterra, no imaginamos una estatua de la reina católica en Bolivia o Perú… en realidad vimos una en Bolivia y estaba llena de pintadas. Como el parque estaba cerca de la universidad de Auckland aprovechamos para pasear por el campus que es enorme. Es el típico campus al estilo americano, me encantan estas universidades.

 

A las 16.30h ya estábamos en el albergue, aprovechamos para conectarnos a internet y descansar un poco y fuimos directos, con un Uber, a la casa de nuestra Couchsurfer. En 10min ya habíamos llegado. Al entrar, Romelli nos recibió y nos enseñó la casa. Era un piso de dos habitaciones en un edificio de apartamentos muy bonito, con gimnasio y todo. Justo al momento llegó su pareja, dejamos nuestras cosas en la habitación y empezamos a charlar. Durante la charla empezamos a hablar de cine y nos hablaron del director de cine Taika Waititi, ahora famoso por haber hecho Thor 3. Miramos en Netflix y vimos que había una de sus películas disponibles y la miramos. La película se llama “What we do in the shadows”, se trata de una peli filmada a modo de documental sobre tres vampiros que viven en Wellington. La peli me pareció muy buen y no paré de reír, la tenéis que ver. Para cenar nos prepararon un curry de verduras muy bueno. Nuestros anfitriones son veganos, así que nos adaptamos a su dieta y la verdad es que estaba todo muy bueno. Al terminar la película y después de unas buenas risas nos fuimos a dormir.

 

El último día en Auckland empezamos la mañana subiendo al volcán Maungawhau.

 La ciudad de Auckland está construida entre volcanes aunque actualmente están todos inactivos. Para tener una buena panorámica de la ciudad lo mejor es ir hasta el volcán Maungawhau

  es una caminata fácil y no está lejos de la ciudad. Desde la cima del volcán se puede ver todo Auckland, construida entre volcanes y entre el océano Pacífico. Es un lugar muy agradable para sentarse y descansar mientras se observa la ciudad y se toman fotos. Antes de empezar el descenso del volcán tenéis que hace una parada obligatoria en la heladería Walt’s real fruit icecream, no tienen mucha variedad pero los helados están buenísimos. Después de tomarnos nuestro helado empezados el descenso hacia Auckland y en unos 30 min. ya estábamos en el centro de la ciudad. Como era la hora de comer empezamos a buscar restaurante, Auckland es una ciudad repleta de Japoneses, Chinos y Coreanos, lo que lleva a que la ciudad esté llena de restaurantes asiáticos. Estamos bastante acostumbrados a comer en japoneses o chinos, pero Tolo nunca había comido en un Coreano y decidimos que ésta iba a ser su primera vez. Buscamos en TripAdvisor y nos decidimos por el restaurante Bannsang. Al llegar vimos que toda la gente que estaba comiendo era gente asiática, una buena señal. Al sentarnos nos trajeron la carta, empezamos a leer y no nos enterábamos de nada así que pedimos sin saber muy bien lo que nos traerían, pero acertamos completamente. La comida estaba riquísima, un poco picante pero no demasiado, Tolo es sensible al picante y no tuvo problemas en comérselo. Los dos platos (El agua era gratis) nos costaron 40 euros, nada mal por lo bien que comimos.

 

Con la barriga bien llena seguimos caminando por la calle Queen y la calle K Road, una calle llena de tiendas alternativas con un ambiente diferente al del centro de la ciudad que a Tolo le gustó mucho. Ya eran las 18h y después de andar todo el día decidimos ir a la casa de nuestro Couchsuring para preparar las maletas, compramos un vinito para cenar y fuimos hasta la casa que estaba a 5 min de la calle en la que nos encontrábamos.

A las 19h nos fuimos a cenar con nuestro Couchsurfing a un restaurante Chino en el que hacían comida vegana. Nos llevamos nuestra botella de vino para beber durante la cena, algo que está permitido en algunos restaurantes de Nueva Zelanda. Durante la cena estuvimos hablando sobre nuestras vidas, sobre historia de Nueva Zelanda y España, sobre política, etc. Cuando les preguntamos en que año se había independizado Nueva Zelanda nos dijeron que en realidad nunca se habían independizado y que la reina de Inglaterra aún tiene poder sobre Nueva Zelanda, después de eso entendimos porqué había una estatua de la reina en Albert Park. Al terminar de cenar nos fuimos a dormir directamente.

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Hobbiton y Rotorua
 

A las 8h de la mañana nos levantamos para desayunar e ir a coger la Campervan que sería nuestra casa durante 28 días por Nueva Zelanda. Romelli nos llevó hasta las oficinas del Rent a Car Apollo a unos 30 min de Auckland. La verdad es que fue super amable porque nos ahorró un buen viaje.

Alquilar la Campervan con Apollo (tienen otra empresa llamada Cheapa Camper) fue toda una aventura que NO recomendamos a nadie. Habíamos hecho la reserva en la web Motorhome Republic, nos decidimos por ellos por el precio pero no lo volveríamos a hacer. El trato al cliente es el peor que hemos visto nunca. Para empezar te empiezan a cambiar condiciones de alquiler diciendo que en lugar de retener el dinero del depósito te lo cobran directamente lo incluye la comisión de pago (que en este caso eran 75 euros). Al devolver el coche, si todo está correcto, te devuelven el depósito pero no te devuelven los 75 euros de comisión de su banco. Y además nos dijeron que tardan 21 días en devolverte el dinero. Otra cosa que nos sorprendió, es que si tienes un accidente, ellos siempre te cobrarán a ti la cantidad de la reparación.

 

 

Normalmente si la culpa del accidente es de otra persona, el seguro de esa persona lo cubre. Pues según ellos te tienes que apañar tu con el seguro de esa persona, ellos te cobrarán a ti los daños. Estuvimos discutiendo un buen rato sobre estas y otras condiciones que no estaban en el contrato que habíamos recibido de Motorhome Republic, pero según Apollo tienes que reclamar a Motorhome Republic si no estás de acuerdo. Durante toda la charla fueron muy antipáticos y pasaban de todo. Después de una hora de haber terminado los trámites les dijimos que a ver cuanto tiempo más teníamos que esperar y su contestación fue que el horario de ellos es de 8am a 16h y que podían estar hasta las 16h para entregarnos el vehículo. A la hora de hacer la reserva pusimos nos pidieron la hora de recogida del vehículo a las 10.30h y nosotros habíamos llegado a las 10h pensando que a las 10.30 ya lo tendrían listo, pues resultaba que no, ¡que podíamos estar esperando allí hasta las 16h!. Después de levantar el tono de voz y discutirnos (ya que teníamos las entradas a Hobbiton compradas para las 15:40h) finalmente conseguimos que nos dieran la Campervan a las 12h. Cuando empezamos a revisar la furgo con el señor de Apollo también tuvimos pegas… el baño estaba sucio y lo tuvieron que venir a limpiar varias veces, les preguntábamos como funcionaban las cosas y no tenían ni idea, faltaban accesorios, etc, etc. Finalmente a las 13h en punto por fin salíamos de allí. De verdad que si tenéis que alquilar una Campervan NUNCA lo hagáis con Apollo ni con Cheapa Camper.

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A las 13h salimos directos hacia Hobbiton, teníamos las entradas para las 15:40h y teníamos dos horas de camino, así que no nos podíamos despistar mucho. La verdad es que pensábamos que sería más difícil conducir por la izquierda, pero al poco rato Gisela ya lo tenía controlado.

A las 15.30 ya estábamos en Hobbiton, no sin antes haber parado rápidamente en un McDonalds para comer una hamburguesa por el camino. Es importante llegar 10min antes a Hobbiton, si 5 min antes no habéis llegado pueden vender las entradas que va muy solicitadas. Recordad que es mejor comprarlas por internet porque se llena rápido, por suerte desde las 9am hasta las 16h hay tours cada media hora. La entrada cuesta 80NZD.

El tour dura una y recorre todos los escenarios Hobbiton, o como lo conocemos nosotros La Comarca. Durante el tour, una guía va contando anécdotas del rodaje como que construyeron un lago y no contaron con que vendrían las ranas y tuvieron que contratar a un señor que cada mañana recogía las ranas para que no hicieran ruido durante el rodaje. Otras anécdotas que nos llamaron la atención:

 

  • Cuando Bilbo está contemplando el anochecer desde su casa, en realidad era el amanecer, ya que la casa de Bilbo está orientada hacia el Este. Lo que hicieron fue filmar un amanecer y lo invirtieron para que pareciera un atardecer.
  • Para que Gandalf pareciera más grande construyeron casas de Hobbits de distintos tamaños, las pequeñas para los planos de Gandalf y las grandes para los planos de Hobbits. También jugaron con las perspectivas, cuando vemos a Gandalf andando con un Hobbit y hablando, en realidad el Hobbit está más alejado de Gandalf y así parece más pequeño.
  • Había un manzano con las manzanas pintadas de color morado para simular cerezas ya que las cerezas tenían que ser más grandes al lado de un Hobbit. El problema es que las hojas eran de manzano y no de cerezas así que Peter Jackson hizo quitar las hojas y poner una a una hojas de cerezas para que pareciera un cerezo.

 

Al final del tour nos llevaron a la taberna Green Dragon donde pudimos disfrutar de una cerveza negra que estaba muy buena, como si fuéramos Hobbits. El tour nos gustó mucho, no solo por las explicaciones sino también porque el paisaje es muy bonito. Hobbiton está construido en la Granja Alexander, ¡una granja enorme! Todo el alrededor es muy verde y en realidad da la sensación de estar en la Comarca. Al terminar el tour pasamos por la tienda en la que hay infinidad de recuerdos incluido el famoso anillo a precio caro caro. Si lo pedís os dejan haceros una foto con él, Tolo no desperdició la ocasión y se sacó la foto mientras la dependienta lo miraba con cara de pensar: otro freak más…

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Al terminar el Tour nos dirigimos a Rotorua que está a una hora de camino. Una hora después el olor a huevo podrido y el humo asomando entre las casas nos indicaba que ya estábamos en Rotorua. Buscamos sitio para dormir gratis y fue complicado ya que los dos parkings gratuitos en los que se puede dormir estaban llenos. Dimos unas vueltas terminamos aparcando en una plaza cerca de los sitios permitidos cerca del lago, el segundo más grande del país. Pudimos dormir tranquilamente sin que nadie nos dijera nada.

En Rotorua hay muchas actividades por hacer, algunas pagando y otras gratis, nosotros nos decidimos por las gratis. Algunas actividades de pago son:

 

  • Te Puia, Mitai Village y Tamaki Village: Aldeas tradicionales en las que puedes contratar un tour.
  • Parque termal Wai-O-Tapu: Parque termal de pago en el que destaca el géiser Lady Knox que es activado todas las mañanas a las 10:15 al echarle químicos que hacen que se active
  • Visitar el poblado Whakarewarewa Living Maorí Village: Es una experiencia parecida a la de Tamaki Maori Village pero mucho menos turística.

Empezamos el día paseando por el pueblo, en realidad Rotorua es un pueblo muy turístico no muy bonito, así que nos dirigimos al parque Kuirau. El parque es gratuito y sabréis que habéis llegado a él porque el olor a huevo podrido va en aumento a medida que os vais acercando. El parque es bastante grande y en el podéis ver cantidad de aguas termales que no paran de sacar humo y charcos de barro haciendo burbujas y ruidos raros. El parque nos pareció muy interesante y estuvimos unos 45min paseando y sacando fotos. Volvimos hasta la Campervan bordeando el lago, que es muy bonito, en un paseo de una hora.

Después de comer y tomar una pequeña siesta nos dirigimos a Whakarewarewa Redwood Forest. Se trata de un bosque enorme de sequoias californianas en el que hay diversos treckings para todos los gustos, el más corto es de unos 30min. Nosotros nos decidimos por uno de una hora y media y nos encantó pasear entre sequoias enormes, ¡y además es gratis!. Cuando volvimos aprovechamos los baños públicos para limpiar los platos y así ahorrar agua.

 

Como ya eran las seis de la tarde nos dirigimos a Taupo para pasar la noche y al día siguiente visitar unos baños termales. De camino pasamos por la aldea Maorí Whakarewarewa (en realidad, los Maoríes fueron los primeros en poblar Rotorua atraídos por los baños termales naturales), una aldea rodeada de aguas sulfurosas y humo que sale de cada rincón. Por la noche el humo que sale del suelo se ve más así que paseamos por Rotorua con el coche contemplando todo el humo que rodeaba las casas.

 

Una hora después ya estábamos en Taupo donde aparcamos en el camping gratuito para dormir. Si viajáis en Campervan lo mejor es descargar la aplicación gratuita CampingNZ en la que podéis encontrar donde dormir, dump stations, wifi, etc y todo gratis. Os salvará la vida más de una vez.

Taupo
 

Taupo compite con Rotorua por el turismo de aguas termales y géiseres. Nuestro interés por este pueblecito residía en unas aguas termales gratuitas llamadas spa park. Nos levantamos a las 8 para desayunar y a las 9h ya estábamos en Spa Park para disfrutar de las aguas termales. Desde el parking hay que andar unos 15 min hasta las aguas termales, sabréis que habéis llegado porque hay gente el agua del río en la que sale humo. ¡Pero no os quedéis allí! Andad un poco más y encontraréis otros rincones en los que bañaros. Nosotros tuvimos suerte y encontramos un sitio completamente solos. El agua está realmente quemando pero con el fresquito que hace fuera se está perfecto. Nosotros estuvimos disfrutando del lugar durante unos 30min y a parte del regalazo de baño en medio de la naturaleza y completamente solos, Tolo se llevó un bañador completamente nuevo que alguien había abandonado.

Desde el parking también se puede tomar un camino andando de una hora hasta las cataratas Huka Falls pero el baño nos dejó KO y decidimos ver las cataratas de la forma comodona, conduciendo hasta el mirador. Las Huka Falls nos recordaron a las que vimos en la Carretera Austral de Chile, se trata de una confluencia de dos ríos. Lo importante de las cataratas no es el tamaño sino el color azulado que tienen.

 

Taupo ofrece infinidad de opciones pagando, aquí os dejamos algunas:

 

  • Maori Carving Rocks: se trata de unas piedras talladas en la roca por los Mories. Hay que pagar unos 30NZD para hacer el recorrido que va por el lago.
  • Cráteres de la Luna: se pueden ver géiseres y lagos con humo. Cuesta unos 8NZD
  •  Volcanic Activity Centre: es un centro educativo donde aprenderéis todo lo relacionado con la actividad volcánica. Cuesta 12NZD

 

Forgiven Hightway

 

Desde Taupo teníamos varias opciones. La primera era visitar el parque Tongario, pero el mal tiempo nos lo impidió, la segunda ir a Wellington y la tercera tomar la carretera conocida por el nombre de Forgiven Hightway que va desde Taumarunui a Stratford. Nos decidimos por la tercera opción. Según Google Maps desde Taupo a Stratford había unas 4,5h pero no sabemos que hicimos que tardamos 7h… la carretera es bonita y se ven paisajes muy bonitos y tuvimos momentos divertidos como encontrar un pastor bloqueando la carretera con un montón de ovejas, u túnel muuuuuy estrecho, etc. Si vais bien de tiempo es una carretera que merece la pena, pero si vais justos de tiempo no os desviéis que veréis paisajes más bonitos aún en el la isla Sur.

 

Aquí os dejamos una lista de paradas obligatorias durante la carretera:

  • – Tarakaki Pioneer Village– Strathmore Saddle– Moki Tunel– Republic of Whangamomona– Conducir despacio y disfrutar del hermoso paisaje que ofrece la carretera.
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Wellington

 

 

Wellington fue nuestra última parada en la isla norte de Nueva Zelanda y no nos defraudó. La capital de Nueva Zelanda es la segunda ciudad más poblada del país después de Auckland. Nos alojamos en Owhiro Bay, donde se puede dormir con la campervan gratuitamente. Llegamos sobre las 19h y ya estaba bastante lleno, así que si tenéis pensado dormir aquí no lleguéis muy tarde. El sitio habilitado para dormir es un parking al lado de la playa de Owhiro Bay, es un sitio muy bonito y tranquilo, perfecto para pasar la noche.

 

El primer día lo dedicamos a recorrer a pié la capital de Nueva Zelanda. Como es difícil aparcar gratuitamente decidimos ir en bus y al ver el precio casi nos dio algo, nos costó unos 10 dólares cada uno así que decidimos que el próximo día iríamos con la campervan.

 

Wellington es una ciudad pequeña y muy fácil de recorrer. En un día se puede recorrer fácilmente, aunque la ciudad tiene un ambiente que hará que os queráis quedar un par de días. El bus nos dejó cerca de la universidad, cuando entramos alucinamos con las instalaciones, ¡tienen hasta duchas!. Cerca de la universidad se encuentra el Parlamento y justo al lado podéis encontrar el edificio Beehive más conocido como colmena. Allí mismo también se encuentra una estatua de Seddon, el presidente de Nueva Zelanda que más años ha estado gobernando el país.

 

Seguimos andando por Willis Street y Victoria Street que son las calles más animadas y con edificios más altos que recuerdan a los distritos financieros de otras grandes ciudades, durante el recorrido por estas calles nos encontramos con un montón de restaurantes y cafeterías de diseño que nos encantaron y no pudimos evitar parar a tomar un buen café. Al llegar a City Gallery decidimos entrar y nos pasamos un buen rato recorriendo la galería. A las afueras de esta podéis encontrar una plaza con una zona de césped perfecta para descansar, nosotros aprovechamos para comer y conectarnos a internet.

 

Después de haber descansado un rato nos dirigimos al Te Papa Museum, un museo gratuito que no os podéis perder si estáis en Wellington. Tiene diversas plantas dedicadas a temas diversos, la zona que más nos interesaba a nosotros era la dedicada a los Maorís En la que se puede aprender sobre la historia de los indígenas de Nueva Zelanda todo acompañado de exposiciones interactivas y recreaciones de barcos, casas, etc. Sin duda Te Papa Museum es una visita obligada para todos los que visiten la ciudad.

 

Al salir del museo ya eran las 18h, paseamos un rato más y tomamos el bus de vuelta hasta Owhiro Bay.

 

El segundo día Gisela tenía preparada una sorpresa para Tolo, visitar los estudios Weta Cave, situados en el barrio de Miramar. Weta Cave ha sido la encargada de realizar los efectos especiales de películas como la saga de El Señor de los Anillos, El Hobbit, King Kong, Avatar, El Origen del Planeta de los Simios, entre muchas otras. En el museo se pueden ver esculturas, armas, vestuario y otros objetos utilizados en las películas en las que han participado. Como broche final de la visita se puede entrar en una sala en los que un señor da más información sobre la compañía y a continuación pone un vídeo sobre el trabajo realizado por Weta Workshop. Fue una visita que Tolo no olvidará y que cualquier aficionado al cine ( y al Señor de los Anillos) tiene que realizar.

 

Al terminar la visita y con Tolo aún emocionado por todo lo que vio, fuimos hasta el Monte Victoria para disfrutar de las mejores vistas de Wellington. Estuvimos un buen rato sacando fotos desde el mirador hasta que nos pusimos dirección a la ciudad. Aparcamos la Campervan cerca de la Universidad y aprovechamos los microondas para calentar la comida que habíamos preparado y después de comer nos pegamos una buena ducha caliente mientras se cargaban todos los aparatos electrónicos. Después de aprovechar al 100% todas las instalaciones de la Universidad salimos a terminar de descubrir Wellington y nos dirigimos a Cuba Street a pasar el resto de la tarde.Se trata de otra de las calles con más ambiente de la ciudad en la que podéis encontrar bares, tiendas y cafeterías de moda.

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Isla Sur

 

 

Abel Tasman National Park

 

El día empezó temprano, a las 6.30am estábamos listos para conducir al puerto de Wellington desde donde sale el Ferry que lleva a la isla sur. Es importante reservar el ferry al menos con un par de días de antelación y recordad llevar pastillas para el mareo porque puede que se mueva. En nuestro caso no tuvimos ningún problema con los mareos y aprovechamos para pegarnos una buena siesta. A la hora de comprar el billete de ferry preparada la billetera porque es caro caro. A nosotros nos costó 200 euros con la Campervam incluida. El viaje duró tres horas y media y aprovechamos para cargar iPads, baterías y teléfonos. La Campervan tiene enchufes pero solo funcionas si la conectas a la corriente en un camping pero como queríamos ahorrar aprovechamos cualquier oportunidad para cargar los aparatos electrónicos que llevamos.

 

Al llegar a Picton el desembarco fue rápido así que nos pusimos en dirección a Motueka, la ciudad con camping gratis más cercano a Abel Tasman National Park. Os recomendamos llegar pronto porque el Camping se llena rápido. Llegamos por la tarde así que dedicamos el resto del día a descansar.

 

Abel Tasman National Park está situado en la costa norte de la isla y hay varias formas de recorrerlo. Lo mejor es hacerlo a pié y si se quiere hacer todo el camino entero se tara unas cinco horas ir y cinco volver como mucho, lo que significa que hay que quedarse a dormir por el camino. Otra opción es coger unas barcas que se usan como taxi y te llevan a un punto concreto y tu caminas hasta otro punto, el precio de las barcas varía dependiendo del trayecto y puede costar unos 40NZD el trayecto, no es una opción muy barata… la última opción es lo que hicimos nosotros, empezar a andar y cuando os canséis dar la vuelta.

Nuestro día empezó a las siete de la mañana dispuestos a empezar pronto la visita al viaje, pero Tolo hizo que la cosa no fuera como habíamos planeado ya que reventó una rueda al chocar con un bordillo. Por suerte Gisela había cogido el seguro de asistencia y en una hora nos habían cambiado la rueda de la Campervam. Ya con la rueda cambiada, pero aún con el susto en el cuerpo fuimos a visitar el parque. Al ser otoño no había barcos taxis y la información del parque estaba cerrada así que empezamos a caminar. La lonely planet dice que Abel Tasman es de los mejores parques que hay, pero la verdad es que no nos pareció tan impresionante, es muy bonito y pasa por playas muy bonitas pero no está en nuestro TOP 10 de Nueva Zelanda. Quizás si vais en verano es más impresionante.

Al terminar la visita del parque nos dirigimos hacia la West Coast pero al hacerse de noche nos quedamos a dormir en Maruia Falls Carpark. Era la primera vez que estábamos solos en un Camping gratuito.

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West Coast

 

Habíamos leído que la West Coast es una de las mejores carreteras de Nueva Zelanda y no es para menos. Empezamos el día dirección a Wesport donde pusimos gasolina al ser el último pueblo con gasolinera durante los siguientes 100km. Antes de tomar la carretera 6 que recorre la West Coast nos desviamos hasta Cape Foulding donde hay un faro bastante feo pero unas vistas de la costa muy bonitas. Allí aprovechamos para desayunar con las fabulosas vistas de la costa. Después nos dirigimos a Seal Colony Tauranga Bay, una colonia de focas que es muy fácil de encontrar, solo hay que seguir las indicaciones. La colonia de focas está situada al lado de una playa de arena negra muy bonita en la que podéis aparcar y andar unos 15 min hasta el punto en el que se ven las focas. ¡No olvidéis llevar prismáticos! Nosotros lo aprendimos en Costa Rica y ahora los llevamos siempre encima. Cuando hay que ver animales y la verdad es que la diferencia se nota. Estuvimos mirando las focas durante unos 20 min y nos encantó, están en su hábitat y es muy bonito ver como interactúan entre ellas.

Eran las 11h y aún nos quedaba mucho día por delante, ahora sí que nos dirigimos hacia la famosa West Coast y si es famosa es por algo. Cuando nos adentramos en el tramo de la carretera 6 que recorre la costa, el paisaje empezó a cambiar y la costa empezó a dibujar paisajes increíbles con acantilados recortados por el viento y por el mar y vegetación exuberante por todos lados. No paramos de hacer fotos y vídeos durante todo el trayecto y os recomendamos que si visitáis la isla Sur no dudéis de conducir ésta carretera.

Nuestro destino final era Pancakes Rocks, unas formaciones rocosas de lo más curiosas y surrealistas. Es una visita obligada durante la West Coast, se trata de un recorrido de 20 min en el que se pasa cerca de las formaciones rocosas de la isla. Preparad la cámara porque no pararéis de hacer fotos.

Terminada la visita decidimos seguir la ruta hasta Whataroa River Overnight Camp, el camping gratuito a unos 30min de Franz Josef Glaciar. De camino paramos en la Dump Station que hay justo antes de llegar a Hokitika para darnos una buena ducha, vaciar depósito y recargar el agua. Con todo listo nos dirigimos hasta el camping que está en un desvío que hay que tomar en el pueblo de Whataroa. Al llegar a Whataroa estaba lloviendo bastante y nos paramos a un lado de la carretera para ver exactamente que desvío se tenía que tomar y cuando nos quisimos incorporar a la carretera no pudimos. El coche se resbalo por la parte trasera y se fue hacia un lado quedando la rueda trasera encajada en el barro. El problema no era solo el barro sino que había pendiente y la Campervan estaba inclinada hacia un lado, de manera que cuando intentamos arrancar la rueda resbalaba en el barro y la furgoneta se inclinaba más hacia un lado. Al ver el panorama se nos quedó una buena cara de susto.

Empezamos a escarbar el barro de la rueda trasera e intentamos poner una tabla para ayudar a la rueda a salir del barro pero no había manera, la rueda mojada rodaba sobre ella misma y la furgoneta se iba inclinando, por un momento pareció que la Campervan iba a volcar. Mientras Tolo seguía escarbando el barro con una cuchara Gisela paró dos coches y tuvimos la suerte que el segundo coche era un señor que vivía a unos cinco minutos y fue a buscar una cuerda. Atamos la cuerda a la furgo, el señor empujaba con su coche, Gisela apretaba el acelerador del nuestro y Tolo y el hijo del señor empujaban la Campervam desde detrás y en un momento sacamos la Campervan del barro y sin volcarla furgo. Le debimos dar las gracias unas cien veces al señor y aún nos quedamos cortos. Consejo, si llueve y la carretera está a oscuras no os salgáis al arcén. Aún con el susto en el cuerpo fuimos dirección al Camping y nos quedamos dormidos enseguida.

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Franz Josef & Fox Glaciar

 

El Glaciar Franz Josef está situado en el pueblo que lleva el mismo nombre a unos 30 min de dónde dormimos. El pueblo de Franz Josef es el típico pueblo turístico que podríamos encontrar en los Pirineos, no tiene mucho que ofrecer más allá de el Glaciar, caminatas y algún deporte de aventuras. Nuestro interés en el pueblo residía en eso exactamente, en el glaciar y en hacer paracaidismo (Era el regalo de los amigos de Gisela por su 30 aniversario). Así que lo primero que hicimos fue ir a preguntar sobre los saltos en paracaidismo en Skydive Franz Josef, una agencia de paracaidismo que presume de tener los saltos a más altura de Nueva Zelanda, exactamente a 19000 pies o lo que es lo mismo, 6000 metros de altura. El precio por salto es de 559NZD aunque si queréis algo más económico también ofrecen otros saltos a menor altura. También contratamos la opción de vídeo y fotos por 259NZD.

 

Con todo reservado para que Gisela saltara al día siguiente, nos dirigimos a visitar el Glaciar. Hay diversas maneras de visitarlo, andando unas 5 horas (por el mal tiempo el camino estaba cerrado), andando una hora y media o en helicóptero. Nosotros elegimos la opción de andar una hora y media. Nos dirigimos hasta el párquing y desde allí empezamos a andar entre las montañas y pasados 45min ya estábamos en el mirador del glaciar. La verdad es que fue un poco decepcionante a la vez que triste. Durante el camino vas viendo señales que indican hasta dónde llegaba el glaciar hace unos años y la verdad es que entristece ver lo que ha retrocedido en poco tiempo. Seguro que hace 40 años impresionaba verlo, pero ahora queda muy poco (está retrocediendo 70cm al día) y en nuestro caso, que habíamos visitado el Perito Moreno, nos decepcionó.

 

Terminada la visita del Glaciar volvimos al pueblo para conectarnos a internet, pero como funcionaba bastante mal nos fuimos hasta Whataroa, el, pueblo en el que estaba el lugar gratuito para dormir. Allí encontramos wifi gratuito que funcionaba bastante bien en el Community Hall. Después de hablar con la familia nos fuimos al campsite gratuito para dormir. El camino de noche es oscuro sin ninguna luz y es complicado encontrar el campsite , además hay que tener cuidado con las vacas. En una curva de repente nos salió una vaca en medio de la carretera, suerte que Gisela frenó a tiempo.

 

A las 6.30 de la mañana sonó el despertador, este madrugón tenía un buen motivo, el salto en paracaídas de Gisela. A las 7.30 ya estábamos en el punto de encuentro donde a las 8 nos recogerían para ir hasta el lugar del salto. Aprovechamos para desayunar y entramos en la oficina para pagar el salto. Al pagar nos dijeron que la opción de foto y vídeo que habíamos escogido no estaban disponibles y que si queríamos fotos solo había una opción más cara. Después de quejarnos un rato nos lo arreglaron.

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Hace tiempo que Gisela quería volver a saltar en paracaídas y había leído que uno de los mejores saltos del mundo es saltar encima del glaciar Franz Joseph tanto por la belleza del paisaje como por la altura: 19’000 feet (casi 6Km). A más, unos meses antes, en su 30 cumpleaños, sus amigos le habían regalado un vale por un salto en el punto del mundo que ella quisiera. Así que estaba decidido. Miramos un poco las opiniones de los diversos centros y optamos por el Skydive Franz donde hacen el salto más alto (los 19’000feet). Nos aconsejaron saltar a primera hora de la mañana, ya que es el momento en el que está más despejado y reservamos para saltar al día siguiente a las 8AM.

La mañana siguiente, allí estábamos como un clavo. Tras inscribirte, te dan la opción de hacerte fotos y videos, hay varias opciones según el precio. Elegimos hacer vídeo + fotos con un fotógrafo (descartó la opción de que su monitor llevara una GoPro en la muñeca – subía más de precio). Nos metieron en una furgoneta junto con unas 8 personas más y os llevaron al punto de salto. Me colocaron el traje, el chaleco y me presentaron a su monitor y a mi cámara.

 

Una vez dentro de la avioneta, empezamos a ascender. Llegados los 10’000 feet, tienes que ponerte una máscara de oxigeno en la avioneta para seguir ascendiendo y para llenar tus pulmones de oxigeno para el salto.

Llegados a los 20’000 feet, se abrió la puerta y saltó el primera pareja paracaidista. Y ahí estaba yo, de nuevo en la línea de caída, y cuando menos te lo esperas, tu monitor salta y tú pegada a él. La caída es impresionante, dura más de 80 segundos que parecen 35minutos. Toda la adrenalina que te puedes imaginar, sale por los poros de tu cuerpo. No puedes gritar de la velocidad y casi ni siquiera respirar por la falta de oxígeno de la altura, sin embargo es espectacular. Siempre digo que no se puede explicar qué se siente al saltar en paracaídas, hay que sentirlo. La caída fue un espectáculo y tras unos 80 segundos, el monitor abrió el paracaídas y planeamos durante unos 8 minutos con unas vistas maravillosas sobre el glaciar Franz Joseph, los valles verdes y los ríos turquesas de Nueva Zelanda. Es realmente uno de los paisajes más bonitos que he visto nunca. Lo recomiendo al 300%.

 

Al llegar a tierra, tuve la sensación que tuve cuando toqué tierra tras mi primer salto: quería volver a subir. Es una experiencia realmente increíble, así que si estáis por la zona y os gustan las emociones fuertes, no os lo podéis perder.

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Lake Wanaka

 

Este ha sido uno de los trayectos que más le han gustado a Tolo, se trata de la carretera que va desde Haast hasta Queenstown y pasa por montañas y lagos que ofrecen unos reflejos impresionantes.

El trayecto que va desde Haast hasta Queenstown dura unas 3h, pero es recomendable tomarse todo el día para poder disfrutar con calma todas las paradas y de los paisajes que ofrece.

La primera parada la hicimos en Blue Pools, unas aguas que llegan al río desde los glaciares y que ofrecen unos colores turquesas muy bonitos, además son totalmente transparentes. Se llega con una caminata muy fácil de unos 15 min. Os recomendamos llegar cuando el sol esté un poco alto para poder apreciar bien los colores del agua.

Después seguimos la carretera y llegamos al lago Wanaka en el que paramos para tomar fotos. A partir de aquí la carretera va recorriendo el lago hasta que deja el lago Wanaka para seguir el lago Hawea, igual de bonito que el lago Wanaka. Todo el trayecto que la carretera recorre alrededor del lago Hawea os lo pasaréis haciendo fotos sin parar, así que tened bien preparada la cámara.

Pasado el lago Hawea la carretera vuelve a recorrer el lago Wanaka hasta llegar al pueblo que da nombre al lago. Aquí decidimos parar para comer y descansar mientras disfrutábamos de las vistas al lago y las montañas, todo un regalo. Ya al atardecer nos dirigimos a Crown Range Summit para pasar la noche.

 

Queenstown

 

Queenstown nos recordó al típico pueblo de montaña de los Pirineos creado únicamente para el turismo. Y es que la ciudad, a parte de infinidad de actividades de aventura y algún trecking la ciudad es muy bonita. Nosotros no estábamos interesados en hacer skydive, ni puenting ni nada ya que lo habíamos hecho en otros lugares, así que Queenstown nos decepcionó un poco. Lo primero que hicimos al llegar fue buscar una agencia para visitar Mildford Sound, uno de los puntos fuertes de Nueva Zelanda. Hay otra opción que es visitar Doubful Sound, otro fiordo menos visitado pero el doble de caro. A nosotros no nos entraba en el presupuesto. Estuvimos mirando un montón de agencias y fuimos a tomar un café en Bespoke Kitchen, un sitio que os recomendamos, hacen unas tartas sin azúcar buenísimas.

Finalmente decidimos hacer el tour con Juicy que nos dejaron el tour por 40NZL por persona. Em teoría costaba 45NZL pero en la página bookme.nzl vimos que había tours por 40, así que al final nos lo dejaron por ese precio. Hay infinidad de compañías que ofrecen este tour y los precios varían de 45NZL más de 100NZL, dependiendo del horario o el barco que se quiera, incluso se puede ir en avión hasta allí.

 

El resto del día en Queenstown lo dedicamos a cargar baterías y conectarnos a internet para hablar con la familia. Hay un centro comercial con un Mcdonalds con wifi gratuito.

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Milford Sound

 

De todas las opciones para visitar Milford Sound nosotros elegimos la más barata con Juicy a las 9 de la mañana. Desde Queenstown hasta Milford Sound hay unas 5h de bus así que pasamos noche cerca de Te Anaj que está a unas 2h de Milford Sound. Recordad poner gasolina en Te Anau porque es la última gasolinera que hay.

 

A las 6 de la mañana nos levantamos para poder llegar con calma a Milford Sound, lo que no sabíamos es que el espectáculo empezaba antes de llegar. La carretera es realmente bonita y merece la pena tomársela con calma para disfrutar del paisaje. Después de una carretera llena de curvas llegamos a Mildford Sound a las 8.15h, desayunamos y fuimos a sacar los tickets para el barco. Cuando estábamos sentados esperando de pronto Gisela gritó “Cristiiiinaaa”, resulta que se había encontrado a una chica de Sant Feliu de Llobregat aquí, en la otra punta del mundo. Cristina y su no marido estaban de luna de miel en Nueva Zelanda y empezamos a hablar y a hablar de tal manera que sin darnos cuenta nuestro barco zarpó sin nosotros. Por suerte la gente de Juicy fue muy amable y nos cambió al siguiente barco.

El crucero por Milford Sound es muy bonito, lo primero que hicimos fue salir a fuera para poder disfrutar bien de las vistas y aunque estuvo lloviendo no nos movimos de allí. Tened preparada la batería de la cámara porque durante una hora y media el barco va recorriendo el fiordo con calma y no pararéis de hacer fotos. En nuestro caso es la primera vez que recorremos un fiordo y nos encantó, aunque leímos otros blogs, que ya habían visitado fiordos en otros países, y decían que se esperaban más de Milford Sound. Imaginamos que todo es cuestión de expectativas.

Terminada la visita regresamos con calma por la misma carretera, la suerte de esta carretera es que haga sol o llueva es bonita. A nosotros nos tocó verla con lluvia y nos encantó, de pronto las montañas se llenan e cataratas por todos lados y uno no puede evitar pararse a cada instante para tomar fotos.

 

Al llegar a Te Anau ya era tarde así que decidimos quedarnos a dormir en el camping gratuito que encontramos en la carretera dirección Invercargill y seguir la ruta hacia el sur al día siguiente.

 

Southern Scenic Route

 

Esta ruta comienza en Queenstown y atraviesa el sur de Nueva Zelanda hasta llegar a Dunedin. Nosotros le dedicamos tres días desde que salimos de Milford Sound hasta Dunedin, aunque si tenéis tiempo le podéis dedicar un día más. El transporte público es casi inexistente así que necesitaréis coche o campervan, como toda Nueva Zelanda no tendréis problemas para encontrar sitio para dormir gratis en vuestra campervan.

 

Después de visitar Milford Sound y disfrutar de las preciosas vistas que ofrece su carretera nos dirigimos hacia el pueblo de Invercargill para pasar la noche en un camping gratuito, el pueblo tiene su encanto aunque nuestro interés era simplemente pasar la noche para el día siguiente dirigirnos hacia la costa.

 

Nuestra primera parada de la Southern Scenic Route fue Bluff, a 27 Kilómetros de la ciudad. Se trata del puerto de Invercargill pero el principal motivo para visitarlo es hacerse una foto con la señal de Stirling Point, uno de los dos puntos más al sur de Nueva Zelanda, el otro se encuentra en Slope Point.

 

Seguimos nuestra ruta hacia Dunedin siguiendo la SH92, la carretera que recorre escénicos paisajes por la costa de “Los Catlins”. Se trata de un recorrido por paisajes costeros y playas desiertas en las que se puede divisar fauna salvaje fácilmente. Siguiendo la SH92 llegamos a el faro de Wapipapa Point construido en 1884, tres años después del hundimiento del SS Tararua que costó la vida a 131 personas. Cerca del faro no hay que perderse la visita a la playa en la que seguramente podréis andar entre leones marinos que están allí durmiendo tranquilamente, una experiencia que no os podéis perder.

 

Después de pasar un rato con los leones marinos fuimos hasta Waikawa para dormir en el parking gratuito.

 

El último día recorriendo la costa sur de Nueva Zelanda aprovechamos para dormir un poco más y nos dirigimos de nuevo hacia la SH92 para llegar hasta la bahía de Curio donde se puede visitar una zona el la que hay restos de árboles fósiles del Jurásico que se pueden ver 4h antes y después de la marea baja. Si vais al atardecer y con un poco de suerte también podréis ver a los pingüinos ojigualdos. Nosotros no tuvimos suerte y no vimos ninguno, pero hemos conocido algunos viajeros que los han podido ver.

 

Nuestra última parada por esta escénica ruta del Sur de Nueva Zelanda fue Nugget Point donde hay que seguir un sendero que lleva hasta el faro, una de las mejores vistas de los Catlins con vistas hacia acantilados, rocas erosionadas por el mar y el viento y focas durmiendo al fondo de los acantilados. Estuvimos un buen rato contemplando el paisaje hasta que pusimos rumbo a Dunedin para terminar el día.

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Dunedín

 

Dunedin nos sorprendió desde el primer momento. No habíamos escuchado hablar de esta ciudad y al poner un pie en ella nos atrapó su ambiente, edificios y cafeterías modernas. Íbamos a quedarnos una tarde pero decidimos hacer un día y medio antes de dirigirnos a la Península de Otago.

 

La tarde que llegamos a Dunedin, también conocida como la Escocia del Sur, aparcamos en la estación central que merece una visita para contemplar el edificio y sus trenes con estética antigua. La estación de trenes data de 1906 y está decorada con suelos de mosaicos y vidrieras de colores y es considerado el edifico más fotografiado del país. Después nos dirigimos hasta The Octagon que se podría considerar como la plaza central de la ciudad y que, como indica su nombre tiene forma octagonal. En esta plaza se encuentra St Paul’s Cathedral y el iSite. Estuvimos andando un rato por la zona contemplando los edificios de la ciudad y el ambiente universitario de una de las ciudades universitarias más importantes de Nueva Zelanda. Se nos hizo tarde y como la ciudad nos había gustado decidimos dedicarle un día más y volver al día siguiente. Nos dirigimos al camping gratuito a unos 15 min dela ciudad donde vimos que estaba lleno y tuvimos que ir a otro cinco minutos más lejos donde había poca gente, recordad no llegar tarde a los campings ya que se llenan rápido.

 

El segundo día en Dunedin lo dedicamos a pasear por la ciudad con tranquilidad. Los blogs que habíamos leído le dedicaban solo medio día a esta ciudad pero nosotros creemos que la ciudad merece pasar un poco más de tiempo.

Volvimos a aparcar el coche en la estación de trenes de Dunedin ya que queda muy cerca del centro y volvimos a recorrer Octagon Square y paseamos por a George Street, Prince Street y nos dirigimos hacia el Jardín Botánico, un recinto de 22Ha que se remonta a 1863donde aprovechamos para comer y descansar un rato para después dirigirnos hasta la zona en la que podéis ver el famoso art street de Dunedin. Para ello volved a Octagon y andad por Prince Street hasta Rattray Street y en esa zona encontraréis los murales de artistas en las paredes de los edificios.lo mejor es que os hagáis con el mapa de la web http://dunedinstreetart.co.nz y así no os perderéis ni uno. Pa terminar el día nos dirigimos a la biblioteca pública para conectarnos a internet y poder hablar con la familia.

 

Península de Otago

 

Otago merece una visita pausada y sin prisas para disfrutar de sus carreteras, playas, trekkings y ambiente pausado. Según muchos blogs que leímos con medio día ya basta para visitar la Península de Otago pero os recomendamos que le dediquéis todo un día.

 

Nosotros empezamos la visita de la Península de Otago con un trekking de unas dos horas. El trekking se llama Sandymount Track Network y recorre una parte de la costa de la Península en la que podréis contemplar playas, acantilados y leones marinos muy muy de cerca. Nosotros nos encontramos con dos leones marinos tumbados en medio del camino y pasamos justo a su lado, nos encantó verlos tan de cerca. Los puntos fuertes de esta caminata son los miradores de Chasm y Lovers Leap donde disfrutaréis de unas vistas preciosas de la costa de la península. Antes de terminar el trekking podéis dirigiros a la playa que está al lado y si es una hora antes del atardecer podéis probar suerte y ver pingüinos, nosotros fuimos por la mañana así que no lo probamos. Después del trekking aprovechamos para comer en la campervan y seguimos conduciendo.para descubrir bien la península lo mejor que se puede hacer es conducir todas sus carreteras y contemplar sus tranquilos paisajes, eso es lo que hicimos durante toda la tarde y os aseguramos que no os defraudará. Finalmente llegamos a Royal Albatros Center donde pagando 55NZD podéis disfrutar de un tour divisando albatros. Nosotros no lo hicimos y no os podemos decir si merece la pena, pero lo que sí que merece la pena es visitar el museo que hay dentro donde aprenderéis mucho sobre los albatros y los océanos.

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Monte Cook y Lake Pukaki

 

Antes de dirigirnos hacia nuestro último destino en Nueva Zelanda hicimos una para en Moeraki Boulders y en Katiki Point, a una hora de la Península de Otago. En Katiki apoint podéis probar suerte e ir a ver pingüinos, nosotros recorrimos todo el trekking pero no vimos ninguno. Después de Katiki Point fuimos hasta Moeraki Boulders. Los están en una playa en la que se deja el coche justo al lado y se va andando por la arena. Los Moeraki Boulders son unas formaciones de conglomerado de piedras y minerales que por la erosión del agua y el viento han conseguido una forma redondeada y se encuentran a la orilla del mar. Son unas formaciones muy curiosas perfectas tas para tomar fotografías.

 

Terminada la visita de los Moeraki Boulders nos dirigimos al lago Pukaki que está situado a los pies del Monte Cook, la montaña más alta de Nueva Zelanda. Desde la Península de Otago hasta el lago Pukaki hay unas 3h y media así que llegamos ya que se hacía de noche y decidimos ir directos al camping gratuito situado al lado del lago. Es un sitio muy bonito para pasar la noche, a los pies del lago con unas vistas preciosas y perfecto para contemplar uno de los cielos más oscuros y estrellados del mundo.

 

El lago Pukaki es posiblemente uno de los más bonitos de Nueva Zelanda con un color turquesa que pocos lagos ofrecen (nosotros solo hemos visto este color en la Patagonia) y ofrece muchas excursiones disponibles, entre ellas la obligada visita al Moont Cook, eso sí, siempre que las nubes os lo permitan, porque si está nublado no veréis nada de nada. Os recomendamos pasar al menos dos o tres días en Lake Pukaki para poder disfrutar de todos sus encantos. Para dormir id hasta un camping gratis y podréis disfrutar de uno de los cielos estrellados más espectaculares del planeta, hacednos caso y no os arrepentiréis.

 

Aquí os dejamos un listado de excursiones hacer en Lake Pukaki:

 

    • Moont Cook: El monte Cook (Aoraki en maorí, su nombre oficial es Aoraki/Mount Cook) es la montaña más famosa de los Alpes Neozelandeses, que recorren toda la costa occidental de la Isla Sur de Nueva Zelanda. En Moont Cook podéis encontrar rutas de senderismo para todos los niveles para expertos y para no tan expertos. Nosotros intentamos ir a visitarlo pero justo el día que fuimos estaba todo nublado y con lluvia y no vimos nada. Hay que ir un día que esté despejado para poder disfrutarlo bien.
    •  Tasman Valley: Dentro del parque nacional del monte Cook, podéis visitar este lago con icebergs flotando en sus aguas.
      Llegar hasta la base del lago son unos 20 minutos desde el parking, y hasta el mirador otros 20 (solo contando la ida). Nosotros tampoco tuvimos suerte y no pudimos ir por mal tiempo
      Si te animas puedes alquilar un kayak y llegar hasta la base de alguno de los témpanos de hielo.
    • Lake Oahu: ofrece diversas excursiones a pié. Nosotros realizamos una excursión por 

 

 

  • Freehold Creek Track, un recorrido de unas tres horas que os lleva por un camino con vistas al lago y después os adentra en un bosque hasta llegar a la falda de las montañas. Os recomendamos no pasar del bosque porque después el camino se convierte en otro track llamado East Ahuriri Track. Es un camino que va siguiendo un río y dura entre uno o dos días, con malas señalizaciones y en el que tenéis que cruzar el río unas 5 veces o más. Es un camino muy complicado así que no os aventuréis y cuando crucéis el bosque de Freehold Creek dad la vuelta. 

 

 

 

 

 

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